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Una ciudad china prohibió la Navidad y pide que denuncien a quienes se sumen a los festejos

Ni luces de colores, ni arbolitos decorados, ni guirnaldas de ningún tipo. Tampoco muérdagos, renos, pesebres o un Papá Noel, sentado o parado o en trineo. Las autoridades de Langfang, una ciudad en la provincia de Hebei, China,prohibieron todas las exhibiciones navideñas en las calles y en las tiendas.

Según decidieron los funcionarios de la ciudad, la Navidad está prohibida. Tienen sus razones: para ellos no es más que una celebración occidental que solo trajo al lugar mercadería para incentivar ventas innecesarias. Puro capitalismo justo allí, en el centro del comunismo moderno.

Por eso, las autoridades de Langfang decidieron limpiar con todo lo rojo, barrer las decoraciones que nada tienen que ver con su cultura de calles, tiendas y escuelas. De acuerdo con lo publicado por el diario The New York Times, el aviso ordenó a los empleados que recorrieran los centros comerciales y las calles los días 23, 24 y 25 de diciembre para asegurarse de que no haya adornos navideños.

«El uso de parques y otros espacios abiertos para difundir la religión será administrado y controlado. Si se encuentra, vigile de cerca e informe a los superiores», indica el aviso emitido el sábado a los ciudadanos y que además asegura que los vendedores ambulantes que venden árboles de Navidad o dulces deben marcharse.

Por su parte Yaqiu Wang, investigador de Human Rights Watch, dijo al respecto: «La prohibición de decoraciones navideñas en Langfang es parte integral del control estricto del gobierno chino sobre la religión».

No es la primera vez que China quiere sacarse de encima los rastros de la Navidad occidental. En diciembre del año pasado, Hengyang, una ciudad de Hunan, emitió un severo aviso pidiéndoles a los funcionarios del Partido Comunista y a sus familiares que «resistieran el festival occidental» que representa para ellos una invasión.

En China el catolicismo no es fuerte. Las religiones o prácticas espirituales que se practican son el budismo, el taoísmo, el confucianismo y la religión tradicional china. Por lo que el 25 de diciembre es tan solo un día más. Sin embargo, algunos chinos no religiosos celebran la Navidad como un día festivo secular.

China fabrica aproximadamente cuatro quintas partes de las luces navideñas vendidas en los Estados Unidos.