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La baja de casos en Rosario empieza a generar expectativas hacia fin de año

Rosario volvió a registrar este martes menos de mil casos nuevos de coronavirus, fueron 821, y prolongó una seguidilla de cinco días seguidos por debajo del millar. Se profundizó así una tendencia a la baja que empieza a generar algún tipo de expectativa hacia fin de año.

Si bien el secretario de Salud del municipio, Leonardo Caruana, pidió tomar estos datos con cautela, admitió que traen “algo de alivio”.

Por su parte, el investigador y docente del Conicet, Ernesto Kofman, remarcó que si se aplican “un par de medidas, cortas e intermitentes”, la ciudad podría llegar a exponer “entre 10 y 20 casos diarios de coronavirus en el cierre del año”. Y aseveró que se podría “cortar la circulación comunitaria del virus”.

“Estamos parados en una meseta. Nosotros teníamos proyectado para mediados de octubre que empezaba a bajar la curva, y aparentemente es lo que está ocurriendo”, indicó el especialista.

La que también destacó que se está amesetando la curva de contagios en Rosario fue la ministra de Salud de la provincia, Sonia Martorano, al tiempo que admitió que la preocupación ahora se cierne sobre el centro y norte de la provincia.

Kofman, en tanto, remarcó en declaraciones a La Ocho que en Rosario “se está como a fines de agosto, pero con más gente que tuvo el virus y está inmunizada. Por ese motivo está empezando a bajar la curva de contagios”.

En esa misma dirección, estimó que si se mantiene esta tendencia, los casos deberían bajar significativamente. “A mediados de noviembre tendríamos que estar en los 500 casos por día o poco menos”, enfatizó el investigador del Conicet.

Y también se encargó de subrayar que “de mantenerse el contacto social actual, sería esperable llegar a fin de año con muy pocos casos diarios, entre 10 y 20. Lo que vuelve todo a una situación mucho más manejable”.

Vale recordar que, hasta ahora, las proyecciones de este grupo de expertos se fueron cumpliendo al pie de la letra. De hecho, hace tres meses pronosticaron la situación en la que se encuentra Rosario actualmente.

En ese sentido, Kofman propuso “aplicar un par de medidas cortas, intermitentes, que nos permitirían llegar a fin de año sin circulación comunitaria, y pasar las fiestas sin poner en riesgo a la población más vulnerable”.

En un país donde todos los días se discute las postura que deben adoptar las provincias en relación a la habilitación de actividades, la toma de decisiones se tornó cada vez más compleja.

“Lo que me preocupa mucho son las presiones que reciben los gobernantes por abrir más actividades”, confió Kofman.

“De acuerdo a nuestros relevamientos y proyecciones, de acá hasta noviembre deberían bajar significativamente los casos positivos de coronavirus. A mediados de noviembre tendríamos que estar en los 500 casos por día, o poco menos. Bajan los contagios, pero queda claro que igual siguen siendo un montón”, resaltó el investigador del Conicet.

En una meseta

Con números que lentamente están acercando un pequeño guiño de optimismo, el docente de la UNR precisó que “estamos parados en la meseta”. Y afirmó que de mantenerse las características del contacto social actual, si no se flexibiliza más, admitió que “sería esperable llegar a fin de año con muy pocos contagios diarios, en el orden de las decenas”.

De acuerdo a sus predicciones, se mostró convencido de su aseveración. “Ya habíamos adelantado que a esta altura comenzaba a bajar”, recordó y repitió: “Si se implementan medidas de recaudos intermitentes, podríamos llegar a fin de año sin circulación comunitaria, y al año que viene con un nivel bajo de casos”.

¿Botón rojo?

“Están los que piden el botón rojo y los que piden el verde para todo. Yo creo que si hoy cerramos todo, es porque nadie aprendió nada. La provincia está ante un gran desafío sanitario y queremos seguir con fuertes testeos, medidas restrictivas y la mirada puesta también en la economía”; destacó el gobernador, Omar Perotti.

Cada vez más lento

Las autoridades sanitarias locales ponen el acento en algunos indicadores que está exponiendo Rosario. Destacan que la ciudad está atravesando un proceso de contagios de coronavirus cada vez más lento. De acuerdo a los relevamientos oficiales, hace un mes los casos se duplicaban cada 13 días y ayer subió a 41 días. Esa situación despertó cierto marco de expectativas, aunque se encargaron de remarcar que no se toman como determinantes de una mejora.

En el último mes, se forjó una brecha de 28 días que sirve de motivación para los profesionales de la salud que están enfrentando, con enorme esfuerzo, esta pandemia dentro de la ciudad.

El 7 de septiembre, el tiempo de duplicación era de 10 días. El 24 de ese mismo mes pasó a 13 días. El viernes 2 de octubre fue de 16 días. El martes 6 de este mes fue de 19 días. En tanto, el viernes 9 llegó a 23 días. El viernes 23 pasó a 26 días. Este último lunes se corrió a 32 días. Y ayer a 41.