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Una profesión sumamente necesaria para realizar transacciones inmobiliarias

El martillero y corredor público se encarga de la administración y concreción de operaciones inmobiliarias como compraventas y alquileres de inmuebles, asimismo efectuar ventas en remate público de cualquier clase de bienes, entre otras.

Por Redacción Democracia

En todo el país se celebra el 11 de Octubre, el Día del Martillero y Corredor Público. La fecha fue instaurada el 22 de diciembre de 1945, en una asamblea de la Federación Argentina de Entidades de Martilleros y Corredores Inmobiliarios realizada en Avellaneda.

Todos los años se conmemora la fundación de la Federación, votada como tal el 11 de Octubre de 1943, en la Capital Federal.

Esta institución puede ser catalogada como el “tronco genitor” de los colegiados públicos, ya que con enorme esfuerzo bregó por la sanción de las leyes que los hicieron posible.

Desde agosto de 1986, la Federación Argentina de Entidades de Martilleros y Corredores Inmobiliarios (FAEMCI), declaró que en paralelo se celebre, también el Día del Corredor Inmobiliario.

La profesión

El Martillero Público o Rematador es, en algunos países, un profesional independiente que realiza ventas en remates públicos de cualquier clase de bienes muebles, inmuebles, semovientes y derechos, marcas, patentes y en general todo bien cuya venta no esté prohibida por la Ley o encomendadas a otras profesiones específicas.

Las ventas pueden ser encomendadas por un particular (remates privados), por el Estado (remates oficiales) o por la justicia (remates judiciales) y siempre deben realizarse en forma pública y al mejor postor. El Martillero Público, además, puede practicar y expedirse en tasaciones de inmuebles, muebles y semovientes en general.

Facultades

– Efectuar ventas en remate público de cualquier clase de bienes.

– Informar sobre el valor venal o de mercado de los bienes para remate.

– Recabar directamente de las oficinas públicas y bancos oficiales y particulares, los informes o certificados necesarios para el cumplimiento de las obligaciones.

– Solicitar de las autoridades competentes las medidas necesarias para garantizar el normal desarrollo del acto de remate.

Obligaciones

– Comprobar la existencia de los títulos invocados por el legitimado para disponer del bien a rematar. En el caso de remate de inmuebles, deberán también constatar las condiciones de dominio de los mismos.

– Convenir por escrito con el legitimado para disponer del bien, los gastos del remate y la forma de satisfacerlos, condiciones de venta, lugar de remate, modalidades del pago del precio y demás instrucciones relativas al acto, debiéndose dejar expresa constancia en los casos en que el martillero queda autorizado para suscribir el instrumento que documenta la venta en nombre de aquél.

– Anunciar los remates con la publicidad necesaria, debiendo indicar en todos los casos su nombre, domicilio especial y matrícula, fecha, hora y lugar del remate y descripción y estado del bien y sus condiciones de dominio.

En la República Argentina para ser Martillero Público es necesario cursar una carrera universitaria y, para ejercer la profesión, el graduado debe matricularse en el Colegio de Martilleros correspondiente a la jurisdicción en donde se desempeñará.

Otras atribuciones

Los Martilleros Públicos pueden desempeñarse también como auxiliares de justicia en los procesos en donde el juez necesita saber el valor de una propiedad o decide el remate de un bien mueble o inmueble de un deudor moroso, por ejemplo. Este tipo de subasta pública es denominada “remate judicial”.

En la Argentina el desempeño de la profesión está regulado con la Ley Nacional 20.266 y por la Ley Nacional 25.028. El ejercicio de la profesión de Martillero Público está íntimamente ligado al Corredor de Comercio.