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Van a limpiar la casa de su madre fallecida y encuentran un bebé momificado

Tres hermanos británicos que acudieron a limpiar la casa de su madre recién fallecida se encontraron con un hallazgo tan inquietante como desconcertante: una caja de cartón con el cadáver de un bebé momificado bajo la escalera. Las pruebas de ADN han demostrado que los restos son de un hermano suyo, mayor que ellos, del que no tenían constancia de su existencia.

Según informa The Independent, el cuerpo del bebé, que estaba envuelto en telas, se encontraba en el interior de una caja de unos 45 centímetros que estaba guardada en un armario bajo la escalera. Cuando los hermanos la abrieron, en febrero de este año, se encontraron con los restos dentro y enseguida los llevaron a la comisaría de policía más cercana en Northallerton, Teeside.

Los tres habían acudido a limpiar la casa en la que su madre, divorciada de su padre en 1996, vivía desde 2004. Las pruebas de ADN realizadas a los restos confirmaron que se trataba de un hijo de Carol y Melvin Thompson. Aunque la fecha del nacimiento no ha sido determinada aún, las ropas en las que estaba envuelto serían de finales de los años cincuenta o principios de los sesenta y en el interior de la caja se hallaron cartas de 1968.

El matrimonio Thompson se casó en 1968 y después nacieron sus tres hijos. Melvin Thompson, según recoge el mencionado diario británico, ha asegurado que no tenía conocimiento de que su mujer hubiese estado embarazada antes de dar a luz a sus tres hijos, que también desconocían la existencia de un hermano mayor.

Matthew Wilkinson, detective encargado de la investigación, ha asegurado que “nadie tenía conocimiento de un hermano o la existencia de otro hijo de ninguno de los padres”, ni siquiera el ex marido de Carol Thompson.

Lo que se desconoce por ahora es la causa del fallecimiento y si el bebé murió antes o después de nacer puesto que parece que nació a término y no hay ningún hueso roto. John Broadbridge, forense encargado de analizar las pruebas, ha declarado a The Independent que “en mis 25 años de experiencia profesional, este es el caso más inquietante con el que me he cruzado”.