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Más víctimas de la banda de D’Alessio

El prefecto detenido negó ser parte de la red de inteligencia ilegal. El juez Ramos Padilla constató que hubo al menos cinco personas más hostigadas por el falso abogado D’Alessio

El juez Alejo Ramos Padilla, que investiga la red de espionaje paraestatal, constató que hubo más personas hostigadas por la banda de Marcelo D’Alessio. La información se obtuvo a partir de documentos informáticos que fueron analizados por la Comisión Provincial por la Memoria, que está colaborando a pedido del juzgado. Se trata de archivos creados bajo el nombre de usuario “Luffi”, lo que generó la detención del prefecto principal Marcos Antonio Luffi.

El mendocino de 46 años fue indagado por Ramos Padilla y negó todas las acusaciones. Lejos de querer ingresar al régimen de imputado colaborador, aseguró desconocer los archivos y al resto de los imputados. El argumento central de la defensa, a cargo de Juan Martín Cerolini, es que el nombre Luffi y el usuario fueron utilizados por otros. En la declaración, a la que PáginaI12 accedió en exclusiva, le informaron a Luffi que “se le imputa haber formado parte de una organización delictiva” para efectuar “actividades de inteligencia expresamente prohibidas por la ley de inteligencia” y detalla que esas actividades delictivas están “vinculadas con el espionaje político, judicial, empresarial y periodístico”. En particular se lo acusa de haber llevado a cabo el “almacenamiento de datos de personas por su opinión política o empresarial lícita” a través de la “realización de informes de inteligencia por fuera del marco legal correspondiente”. Según el juez, el prefecto Luffi “realizó seguimientos de personas, informes de inteligencia” y la averiguación de “comunicaciones telefónicas que eran requeridas de manera indebida a las empresas” de telefonía celular”. Además de “detalles de movimientos migratorios obtenidos de manera indebida en la Dirección Nacional de Migraciones” más informes contables y financieros de AFIP, Anses y bancarios.

Lo novedoso es que en esos archivos aparecen mencionadas más personas de las que se conocían hasta el momento como víctimas de la organización delictiva. Según la documentación de las carpetas del usuario “Luffi” figuran las siguientes:

Sung Ku Hwang. Conocido como “Mister Korea” se convirtió en arrepentido en la causa conocida como “la mafia de la aduana”. Casualmente se lo había mostrado por la señal de cable TN en un video donde aparecía sacando dinero del Banco Patagonia con el empresario Mariano Martínez Rojas. La banda de D’Alessio había elaborado sobre Hwang informes personales con su CUIT, domicilio, vehículos que posee y datos de su chofer. También se encontraron fotografías y un informe con el título “Artículos relacionados con Juan Pablo (el coreano). Investigan por presunto lavado de dinero al empresario correntino Martínez Rojas”.
Bernardo Marcelo Yungman. Involucrado en la causa “de los contenedores” y vecino de Marcelo D’Alessio en el Country Saint Thomas. Sobre él, se hallaron carpetas con informes de datos personales y el seguimiento de las causas judiciales en su contra que cursan en la Argentina y en Brasil.
Diego Alejandro Disipio. Se trata de un presunto narcotraficante arrestado en 2008 por integrar una red internacional que introducía toneladas de cocaína en Italia a través de España, con escalas habituales en Ibiza. Se encontraron artículos sobre su situación personal y judicial.
Lucas Mariano Conte. Mencionado en la causa de la mafia de los medicamentos y en la investigación por el triple crimen de General Rodríguez, causa que, casualmente, fue investigada por el fiscal Juan Ignacio Bidone, hoy imputado por Ramos Padilla. Según la información que el juez le mostró en la indagatoria a Luffi, se encontró una carpeta con un registro del teléfono de Conte con llamadas entrantes y salientes.
Mariano Colombo. Según las pruebas obtenidas del allanamiento a la casa de D’Alessio, le había elaborado informes de sus llamadas telefónicas.

Gabriel Traficante vuelve a aparecer en esta lista. Es denunciante contra D’Alessio en el juzgado de Luis Rodríguez, en Comodoro Py, y ahora se sabe que en las computadoras de D’Alessio había una carpeta sobre el empresario aduanero con el logo de la Embajada de EE.UU. y del Ministerio de Seguridad de Israel. También hay fotografías que muestra que lo seguían.

Además, según se desprende de la indagatoria a Luffi, se hallaron carpetas bajo el título “Mi sangre”, con información del “ciudadano colombiano Henry de Jesús López Londoño” y otra mencionada como “Caso Islas”.

Marcos Luffi, el cuarto detenido en la causa, negó todas las acusaciones. Declaró que desde que ingresó a la Prefectura, en 1993, casi no estuvo en Buenos Aires y que prácticamente vivió a bordo en Puerto Madryn, Bahía Blanca, Mar Del Plata, Ushuaia, Zárate y Vicente López.

Durante la indagatoria le mostraron los archivos y dijo desconocerlos. Aseguró que no sabe por qué esos archivos estaban con su nombre y aclaró que su usuario en los dos sistemas informáticos que utiliza es “Maluffi” y no “Luffi”, como aparece en las carpetas secuestrados a D’Alessio. Afirmó que no conoce a D’Alessio y tampoco a los ex policías detenidos Bogoliuk y Degastaldi. Negó también que conozca a Stornelli y a Rolando Barreiro y explicó que su trabajo en la actualidad, en el edificio Guardacostas, es administrativo. Detalló que en ese lugar “se utilizan dos sistemas informáticos” donde “se registra y habilita a todo el personal de la marina mercante”. Es más, dijo que desde esas computadores sólo puede acceder a esos dos sistemas y que cada uno de ellos funciona con un usuario designado por la dirección de Comunicaciones de Prefectura.

Luffi dijo que nunca le asignaron tareas de inteligencia y le dijo al juez que dos de sus cinco hijos están enfermos y que la detención y la causa no sólo lo afectan a él sino a toda su familia. Según pudo saber PáginaI12, su defensa pedirá la excarcelación la semana que viene, luego de que finalice el cotejo entre la computadora de Luffi, secuestrada en el allanamiento de su despacho y los archivos informáticos que tenía D’Alessio. Confían en que así podrán comprobar que esos informes de inteligencia ilegal no fueron generados por el prefecto detenido.