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D’Alessio, Carrió y el Triple Crimen

El espía Alvarez dijo que la AFI lo autorizó a trabajar con D’Alessio. El vínculo con Bidone y los asesinatos de General Rodríguez

El agente de inteligencia Claudio Oscar Alvarez y el fiscal Juan Ignacio Bidone habrían trabajado juntos en la recolección de información para que la banda paraestatal de espionaje llevara adelante la extorsión al aduanero Gabriel Traficante. La información surge de la investigación judicial en marcha: el espía declaró como imputado en Comodoro Py ante el juez Luis Rodríguez y el fiscal Eduardo Taiano. Si bien complicaría aún más a Bidone y al rol institucional de la Agencia Federal de Inteligencia, su declaración, por momentos insólita, dejó numerosas dudas planteadas.

A Alvarez se le imputa haber colaborado junto con Juan Ignacio Bidone para proporcionar al falso abogado Marcelo D’Alessio un listado de llamadas entrantes y salientes del teléfono de Gabriel Traficante y haber participado de la extorsión contra el empresario junto al ex agente de la AFI Rolando Barreiro. Al ser indagado en Comodoro Py, Alvarez contó que fue autorizado por la AFI para contactarse con D’Alessio.

En la declaración a la que accedió PáginaI12, el agente detalló que “a Marcelo Sebastián D’Alessio se lo presentaron en el año 2015 o 2016, y quien se lo presentó fue un agente llamado Gastón Parra, quien, según dijo, duró muy poco en la agencia. Que como D’Alessio era una persona que manejaba temas de drogas, pidió autorización a la Agencia para obtener información del mismo. Que D’Alessio le daría una información sobre un narcotraficante que iba a entregar información de otro narcotraficante”. Y afirmó que “fue autorizado por la AFI para reunirse con D’Alessio”. El primer encuentro con él “fue en Canning, en la oficina de D’Alessio, quien se presentó como un abogado que tenía relaciones con la DEA. En el lugar decía “abogados”. Cuando se reunió con D’Alessio, “aquel le mostraba fotos e información de otros procedimientos, incluso le dijo que estaba haciendo contacto con el Hezbollá”.

En otro pasaje de su breve declaración (sólo ocupa nueve páginas en total), el agente Alvarez relató “que él le había contado a Barreiro una anécdota que había tenido en el año 2014”. Dijo “que en una oportunidad con un compañero fueron a comer a una parrilla. En el lugar cerca de donde estaban había un grupo de policías comiendo, los cuales se conocían de vista y del trabajo. Que al costado de ellos había una banda de desaforados también comiendo y tomando cervezas. Que con los policías se miraban y se reían por la situación. El grupo este hablaba y se echaban la culpa el uno al otro sobre la responsabilidad del Triple Crimen, que desconoce los nombres de dichas personas. Que luego los policías les comentaron que aquellos eran de una banda vinculada a temas aduaneros, sin recordar referencias a nombres puntuales”.

Continuando con el relato, el espía expresó que “Barreiro le pidió que le contara esta anécdota al fiscal de Mercedes, que era amigo suyo, a lo que le contestó en principio que no. Ante lo cual le dijo que Bidone, junto con D’Alessio y la señora Carrió, estaban relacionados trabajando en algo serio vinculado a la investigación del Triple Crimen. Ante ello, accedió”.

Entonces Alvarez, de acuerdo con su relato, efectivamente le contó a Bidone ese episodio y luego, pasados unos días, el 10 de enero de 2018, el fiscal lo convocó en una estación de servicio frente a Tecnópolis y le dijo que había arreglado la redacción de algunas cosas de ese relato y le pidió si podía firmarlo.

Según consta en su declaración en Comodoro Py, Alvarez afirmó que “Bidone le dijo que había cambiado dos boludeces (sic) y él no tenía lentes y la verdad que confiaba en lo que el mismo le estaba dando ya que se trataba de un fiscal a cargo de una investigación muy importante. Que Bidone solo le dijo que había cuestiones que estaban mal redactadas con respecto a la anterior”.

Lo que no se termina de dilucidar es si se trató de una maniobra de Bidone y Barreiro con algún objetivo judicial o si ese testimonio sería utilizado con alguno de los fines delictivos que tenía la organización. El relato de Álvarez, inconexo e insólito por momentos, no fue interrumpido en ningún momento. Tampoco le formularon preguntas al respecto. Lo único que aclaró es que “en su trabajo (la AFI) declaró las mismas cuestiones” que estaba expresando ante la Justicia y propuso que se soliciten las grabaciones de las cámaras de seguridad del lugar para constatar que la reunión mencionada ocurrió.

Alvarez luego afirmó que después de aquel episodio “nadie más se contactó con él. Que no volvió a ver a Bidone después de ello, con excepción de un mensaje que aquel le mandó por error. Y que tampoco se volvió a ver con Barreiro ni D’Alessio”.