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La madre de Facundo pide analizar una huella que apareció cerca del cuerpo encontrado

A la espera de que los expertos confirmen si el cuerpo encontrado pertenece o no a Facundo, la familia pide investigar el origen de una huella de una camioneta en el lugar del hecho, así como también se pregunta sobre el paradero de la mochila y el teléfono del joven.

La familia de Facundo Astudillo Castro y sus abogados le pidieron al fiscal de la causa, Santiago Ulpiano Martínez, que agrande la zona del rastrillaje en el lugar donde se encontró un cuerpo, y además, se analice la huella que se identificó a metros de ese hallazgo.

Es un detalle que Cristina Castro –la madre del joven- y sus defensores, no quieren dejar pasar. Por las condiciones físicas, el lugar es de muy difícil acceso y solo algunos pescadores y baqueanos del lugar saben de qué forma ingresar, sin la necesidad de un vehículo.

Por eso, un nuevo operativo en ese territorio incorporó a la policía científica de la PFA y a miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), para lograr dar con otros elementos. Algo que responde -sobretodo- a que a metros del cuerpo se halló una zapatilla que es idéntica a la que llevaba Facundo ese 30 de abril, cuando salió a dedo desde Pedro Luro a Bahía Blanca.

Facundo Astudillo: la zapatilla encontrada, ¿Una pista clave en la causa?

En primer lugar, la orden que dio el fiscal responde a que al esqueleto que se descubrió semienterrado, le faltaban los dos brazos. Pero también -ya desde la intuición de madre por parte de Cristina Castro-, en caso de que ese cuerpo sea el de Facundo, también se abren otros interrogantes: ¿Dónde está su mochila y su teléfono celular?

“Cristina le pidió el domingo pasado al fiscal agrandar la zona del rastrillaje. Queremos que se analice la huella del vehículo que llega hasta donde estaban los restos. Es un lugar en el cual solo accedés con una (camioneta) 4×4”, explicó el abogado Leandro Aparicio.

Cristina Castro.

También, los expertos se abocaron a conocer de las condiciones geográficas del lugar entrevistando a especialistas en mareas y fauna de la zona. Esto, puntualmente, para determinar si el cuerpo encontrado pudo haber sido arrastrado por el mar (a pocos kilómetros de la zona) o no.

Por otra parte, el segundo abogado de la familia, Luciano Peretto, le confirmó a la prensa de Bahía Blanca que la jueza de la causa, María Gabriela Marrón, «va a estar presente” en la autopsia que comenzará este martes 25 de agosto, y que se estima que podría dar con un resultado sobre su identidad entre 30 y 60 días.

La madre del joven convocó a una manifestación virtual este domingo, el día en que Facundo cumple 23 años de edad. «Te invitamos a pegar en tu ventana, tu puerta, tu balcón, tu lugar de trabajo y resdes sociales, una foto de Facundo y la vaquita que nos ayuda a seguir el camino de la verdad», expresaron.

CRONOLOGÍA DE UNA DESAPARICIÓN

Facundo Astudillo Castro partió a dedo desde su ciudad, Pedro Luro, el pasado 30 de abril. Se dirigía a Bahía Blanca, donde vivía su exnovia. Según el relato de la chica y de sus amigos, Facundo nunca llegó y se dejó de comunicar súbitamente. Después, tres vecinos afirmarían haber visto cuando Facundo era detenido por la policía de Mayor Buratovich. Un hecho que tuvo que ser informado en más de una oportunidad porque la policía no tomaba la denuncia.

Posteriormente, al menos cuatro policías quedaron complicados por haberse contradecido en sus declaraciones. Mientras dos oficiales Sosa y Curuhuinca juraban que habían tan solo advertido a Facundo sobre la ruta 3 a la atura de Buratovich, otro uniformado, Alberto González, dijo que el acta de infracción se le realizó en Teniente Origone. Ese policía sabía de memoria la dirección a la que se dirigía Facundo y los perros rastreadores marcaron su camioneta.

Luego de que la causa pasara a manos de la justicia federal y se abriera la posibilidad de una «desaparición forzada», nuevos rastrillajes y allanamientos dieron con un elemento del joven en la comisaría de Teniente Origone. Se trataba de un suvenir que le había regalado su abuela y que Facundo llevaba a todas partes en su mochila. Algo que, por otro parte, todavía no fue encontrada, al igual que su teléfono celular.

Pero hay más pruebas que apuntan contra la policía: el pasado 3 de agosto, se descubrió una foto del DNI de Facundo en el teléfono de la oficial Jana Curuhuinca, la misma que había afirmado que el joven solo llevaba una «licencia de conducir»,  y que también quedó complicada a raíz de unos chats de Whatssapp con su compañero de armas, Mario Gabriel Sosa, que fueron revelados.  «Quedate tranquila que nadie sabe que fuimos nosotros», le escribió Sosa a su colega.