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El Gobierno busca recuperar los rindes después de la sequía

El ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, hizo una seguidilla de anuncios el último día de agosto. Dos de todas esas medidas estaban destinadas al sector agropecuario: una era la quita de retenciones a la exportación de productos de las economías regionales que ya está vigente. Este lunes se avanzó con la que faltaba.

Se trata del Programa de Aportes Nutrientes 2023 creado a través de una Resolución. La iniciativa quedó en el ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca que lidera Juan José Bahillo y busca mejorar la fertilidad de las tierras en las que se siembra trigo y maíz después de la histórica sequía. Con este objetivo, destinarán hasta 30.000.000 dólares a los pequeños y medianos productores de estos cultivos que requieran la asistencia y cumplan con los requisitos impuestos.

Desde el Ministerio de Economía sostuvieron que la producción agrícola se encuentra «en buen estado general», pero acusando recibo de los tres años de sequía. «Los datos relevados en las campañas triguera y maicera reflejan, en líneas generales, que las dosis de nitrógeno que se aplican son menores a las requeridas por los cultivos en función de sus rendimientos potenciales», explicaron.

El secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, será el encargado de implementar el programa de fertilización con urea.

Este nuevo programa viene a mitigar esa falta de fertilizante que se debió a las dificultades económicas que enfrenta el sector. Ahora, la Secretaría de Agricultura financiará la adquisición de urea con esos 30 millones de dólares. Se trata de un fertilizante que aporta nitrógeno a la tierra favoreciendo mejoras en el cultivo y su posterior rendimiento. Actualmente, cuesta unos USD 800 la tonelada por lo que la iniciativa del gobierno permitirá acceder a más de 37 mil toneladas.

Los productores de trigo y maíz que quieran acceder al beneficio deberán iniciar el trámite en la página web de la AFIP. Uno de los requisitos excluyentes es que hayan sembrado hasta 150 hectáreas de trigo o maíz en una zona declarada en emergencia agropecuaria entre el 1° de mayo de 2022 y el 31 de enero de 2023 para el trigo y entre el 1° de agosto de 2022 y el 30 de junio de 2023 para el maíz.