Sociedad

“En Gear SA estamos incursionando en la soja no modificada genéticamente”

Gualberto Di Camillo
El gerente general de la firma cerealera habló en exclusiva con este diario sobre el presente y el futuro de la empresa. “La inversión grande ya se hizo, pero no se detiene”, aseguró

El gerente general de la firma Gear SA, Gualberto Di Camillo, recibió a El Nuevo para hablar del buen presente de la empresa y las proyecciones a futuro. En una extensa nota abordó el trabajo que se está realizando para seguir creciendo en el mercado internacional, sin dejar de atender a los productores locales. Investigación, producción y comercialización de semillas e insumos son los rubros que entiende la cerealera local. Cuenta con varias sucursales y hace poco tiempo opera con almacenaje en la localidad de Rafael Obligado.
“Durante el último año se han venido dando diversos hechos positivos para la empresa, para el sector, sabiendo que estamos ubicados en el corazón de la Pampa Húmeda, en este, como siempre digo, oasis productivo que es Rojas. Como empresa estamos ubicados sobre la Ruta Nacional 188, desde Rojas hasta Ameghino, que son doscientos kilómetros de largo por cincuenta kilómetros de ancho, con distintas sucursales”, comenzó describiendo Di Camillo.
“La casa central y la administración están en Rojas; tenemos una planta en Rafael Obligado, que alquilamos por primera vez y que vamos a seguir adelante por la respuesta positiva que hemos tenido desde los productores de la zona; además tenemos sucursales en Junín, en Lincoln y en Ameghino, donde llevamos a cabo la distribución de insumos y la comercialización de granos, sin plantas de acopio, pero con excelentes instalaciones desde el punto de vista de los depósitos, al igual que el de agroinsumos que tenemos en Rojas, el cual es un verdadero ejemplo ya que está calificado con los más altos estándares de calidad y de seguridad, que es muy importante en esta época para este tipo de productos a nivel nacional, a nivel de CASAFE. Es categoría Premium este depósito, que cuenta con tres mil seiscientos meros, ubicado en el parque de Agroservicios”.
-Gear SA es una empresa bien rojense, pero también tiene trascendencia a nivel internacional, ¿cómo es la actualidad en ese plano?
-Debemos decir que estamos orientados hacia clientes internacionales y también a clientes locales. Con respecto a estos últimos, hablamos del acopio clásico, las oficinas, la nueva planta de semillas. En ese orden estamos marcando el camino hacia el lado de la sustentabilidad. Negocios de identidad preservada, que son especiales, apuntándole al tema sustentabilidad con comercialización de productos no GMO en maíz y en soja. En maíz lo venimos haciendo desde hace mucho tiempo, ya que en Gear es tradición el maíz colorado y está dentro de este programa continuar. Ahora estamos incursionando en la soja no modificada genéticamente.
Eso es con visión a un mediano plazo para ir consiguiendo los compradores del exterior que por esos materiales tienen un beneficio adicional, un precio distinto. Está en nosotros el desarrollo, el análisis y la búsqueda de nuevos programas para colocar esos productos no GMO.
Estamos analizando cómo lo trasladamos hacia los productores que están produciendo esa calidad de granos. Por supuesto que debe haber un beneficio para quien hace algo diferente al clásico commodity. Es un nicho especial en el cual Gear, como líder en este tipo de cuestiones, sigue innovando y buscando nuevos mercados.
Cuando se hizo esta planta, se hizo con tecnología de punta pensando en los próximos treinta años. Y año tras año vamos agregando servicios y tecnología como la cámara de frío, que está casi terminada. Se agregaron más silos obteniendo mayor capacidad de almacenaje. La inversión grande ya se hizo, pero no se detiene.
-En cuanto a innovaciones ¿qué nos puede decir?
-En el camino de la sustentabilidad, el año pasado iniciamos un programa de soja sustentable que está hecho sobre una norma que se denomina 2BSVS, el cual exige una trazabilidad y que esa soja sea producida en campos sin desmontes, que en esta zona no ha habido desmontes en los últimos años, lo cual genera un beneficio para la cadena, es decir al que la organiza que es Gear; a los productores que participan y de hecho estamos cerrando el ciclo e iniciando uno nuevo para la próxima campaña. Por ese motivo estamos convocando a los productores a que se arrimen y consulten la metodología de la sustentabilidad porque también conlleva un beneficio para quien lo realiza.
Esto tiene que ver con soja, que de hecho comenzamos a organizar el año pasado y ahora vamos a hacer lo mismo con el maíz, bajo la norma SAI.
Eso es desde el punto de vista del acopio clásico. Después hay que decir que el productor argentino es excelente produciendo con mucha tecnología en una buena zona, con buenos productos. Al productor le gusta la producción, en la comercialización es donde vemos que siempre hace falta darle una mano, un acompañamiento.
-Y en ese sentido ¿qué es lo que propone Gear SA?
-Por eso hemos restaurado algo que veníamos haciendo hace un tiempo atrás, que es la capacitación permanente a productores. Posiblemente sea en forma bimestral. Para este año tenemos contratada a la firma Novitas para que nos asista a nosotros y a los productores desde la capacitación para la comercialización mediante charlas abiertas y gratuitas.
Nuestra intención es que el productor tenga más herramientas, una información adicional a la que habitualmente acceda mediante esta capacitación realizada por profesionales de la talla de Enrique Erize y Diego de la Puente, que son quienes van a participar de las charlas que tendrán lugar a partir de marzo.
Es algo de interacción muy fuerte con la comunidad agropecuaria. Además, dentro de lo que es interacción con la comunidad demás está decir que Gear genera empleo de manera directa para cien familias y para trescientas familias en forma indirecta.
-Un tema que genera preocupación es el que tiene que ver con los envases de los productos agrotóxicos, ¿qué se hace con eso?
-Desde Gear hemos estado impulsando los Centros de Almacenamiento Transitorio de bidones de agroinsumos. De hecho hemos sido los impulsores para que se haga en Rojas el CAT y entendemos que ya están dadas las condiciones, eso está avanzando porque se necesita para que se vaya regulando y controlando.

El plano internacional
“Gear, a lo largo de su historia se caracterizó por la exportación de commodities y exportación de servicios. La primera de ellas se refiere a la clásica exportación de los granos de trigo, maíz, mucha cebada, sorgo a China, soja”, dice Di Camillo.
“Lo de China es un negocio diferente, donde las multinacionales no le apuntan tanto, porque tiene ciertas restricciones que hay que cumplir a través del SENASA. Si no se cumplen esas medidas, como que el sorgo no tenga sorgo de Alepo y una lista de malezas que no puede tener; no puede realizarse y deja de ser diferente, con los beneficios que eso lleva”.
-Desde Gear SA se retomó la exportación de sorgo a China, ¿cómo va el asunto?
-En la Argentina hacía cinco años que no se exportaba sorgo a China. El anteaño pasado se empezó con una actividad experimental con contenedores, fue positiva, dieron bien todos los análisis, se hicieron todas las cosas con seriedad, como corresponde, con el laboratorio nuestro y el año pasado empezamos a exportar con un barco. Esa operación ahora demandó tres barcos, que transporta cada uno treinta mil toneladas. Luego de cinco años que no se exportaba sorgo a China, Gear logró llevar casi cien mil toneladas.
Este año seguimos con la misma tesitura, ya tenemos un barco hecho y de acá a fin de año seguramente repitamos esa cantidad. En esto hay un plusvalor para el productor porque en definitiva estos negocios tienen que ser negocios para todas las partes. Es decir que es una cadena porque si no es tentador, al productor no le sirve y a la Argentina tampoco le sirve.
-Salir al mercado internacional ayuda a posicionarse como empresa, ¿cómo le fue y le está yendo a Gear SA?
-El año pasado fue record incluyendo toda la operatoria de granos en la empresa, llegamos a las seiscientas mil toneladas en operatoria en mercado interno y en mercado externo, dentro de las cuales están estas cien mil de sorgo a China. Eso en cuanto a la exportación directa.
Además, y no es una cuestión menor que hace a la distinción de Gear en cuanto a que estamos en todos los eslabones de la cadena de producción y comercialización: desde la producción de la semilla hasta la exportación directa. Pero, como a mí me gusta decir, no es solamente desde la producción de la semilla, sino que podemos ir un paso antes, que significa que Gear es contratado por empresas internacionales de los Estados Unidos y de Europa para que le haga servicios de investigación en productos tanto fitosanitarios como semillas que hoy no están en el mercado, sino que están en proceso de investigación para ver si salen o no al mercado.
Todo ese trabajo de investigación se hace desde Rojas, fundamentalmente desde el campo Los Poronguitos y eso es algo para destacar en nuestra comunidad, ya que esos servicios de investigación son generados en Rojas por profesionales que trabajan acá y viven acá, en la comunidad.
-¿En qué otros rubros está trabajando la firma?
-Otro de los rubros en que incursiona la firma Gear es la semilla en contra estación, es decir que para que una semilla esté en condiciones de salir al mercado necesita entre cinco a seis ciclos agrícolas. Esto es de cinco a seis años para que se empiece a producir hasta que esté en condiciones de ser comercializada a los productores. Entonces se hace un trabajo con el Hemisferio Norte, con los Estados Unidos y Europa, donde el productor siembra en la época que nosotros cosechamos y viceversa. Hay que tener una logística armada desde la producción desde la planta de procesamiento que es la nave insignia de Gear teniendo todos los procesos bien aceitados. Los procesos abarcan la producción, la cosecha, el almacenaje, el procesamiento de la semilla, el embarque en contenedores para que llegue a los Estados Unidos y que allá se pueda sembrar. Nosotros cosechamos y ellos siembran casi en simultáneo. Entonces ganamos tiempo porque esos seis años se reducen a prácticamente tres. Eso es muy importante porque se hace a nivel experimental y también a gran escala.